
Esto sucedía entre olivos una noche oscura de luces y almas hace ya más de 2000 años, y así está en la Historia que es la madre de la vida.
Verás, pequeñita mía, porque también hoy mi cariño quiero que llegue hasta ti en exclusiva con este tema. Podría contarte esto más adelante, pero tal vez tu Abu no se entretenga mucho en este puerto y entonces sería tarde para remediarlo y me iría con una pena grande, muy grande, por no haberte advertido de ello. Amigos, amigos, amigos, la boca se les llena a muchos con esta palabra que puede significar mucho y, a veces, significa muy poco o nada. Amigo tiene su origen en el latino amicus, - ci, y lleva una condición inherente que es la amistad , del también latino amicitia, - tiae. La amistad es cariño, admiración, abnegación, dedicación, desprendimiento y más, mucho más, hasta poder llegar a dar la vida por otro. Y eso también lo hace el amor, y es que, en ocasiones, de la amistad al amor no hay más que un corto trecho, un paso no más. Y por ello la amistad es tan sagrada para los que la poseen de verdad. Acabamos de llegar a un punto clave: el amor verdadero, la amistad verdadera. El amor lo irás descubriendo tu poco a poco, y si los amigos, con su amistad, te han dado resultados halagüeños, tendrás recorrido con bastante garantía el camino del amor, aunque esa bastante garantía no indica ni mucho menos garantía total. Tu misma llegarás a distinguir con claridad lo que es amor y lo que es amistad.
¿Amigos verdaderos? Seguro que te sobrarán dedos en una mano para poder contarlos. Es muy duro decirlo así, pero la realidad de la vida lo pone de manifiesto en cada momento. ¿Ves esa fotografía de la cabecera? Pues, además de ser tus padres, son y serán tus mejores amigos, y aún así hay casos en ese aspecto en que la amistad se empaña por egoísmos, rencillas, ambiciones y otros, pues alguno no quiere renunciar a sus metas y cree que lo que él piensa es lo más válido en todo momento. Lo mejor de todo es que ninguno de los dos te hará daño a sabiendas, y tal vez ocurra que no es más que el afán de protegerte para que nada desagradable te suceda. Tu condición física te llevará a acudir a uno u otro según el descubrimiento que hayas hecho en cada momento, con tendencia natural más hacia tu mamita, sin descartar para nada a tu papito en aquellas ocasiones que tu descubrirás que es él quien mejor puede resolver tus dudas. Ambos a dos te darán, además de amistad, amor del bueno, del mejor que puedas soñar y desear. A estos dos amigos deberás añadir a tu madrina y a tu padrino, que también lucharán junto a ti en el momento crítico.
¿Los demás amigos? Es la pregunta más difícil que se me ha planteado nunca y que trataré de resumir por medio de otro. Hace 2147 años más o menos, en el 136 antes de Cristo, un tal Sirac, hebreo y nieto del autor, tradujo al griego estos conceptos que figuran en el ECLESIÁSTICO. Aconseja primero así:
- Si tienes un amigo, ponle a prueba, y no te confíes a él tan fácilmente; porque hay amigos de ocasión que no son fieles en el día de la tribulación.
- Hay amigo que se torna en enemigo y que descubrirá, para vergüenza tuya, tus defectos.
- Hay amigos que sólo son compañeros de mesa, y no te serán fieles en el día de la tribulación.
- En los días felices será otro tu y hablará afablemente de los tuyos, pero si te viere humillado, se volverá contra ti y te ocultará su rostro.
- En la dicha hasta el enemigo es amigo, en la desgracia hasta el amigo se retira.
- Apártate de tus enemigos y guárdate de tus amigos.
- No es en la prosperidad cuando se conoce al amigo, ni en la desgracia cuando se oculta el enemigo.
Sabias son sus palabras a la hora de escoger al amigo, pero es tarea harto ardua y difícil acertar en el empeño. Y luego añade del amigo de verdad:
- Si tuvieres muchos amigos, uno entre mil sea tu consejero.
- Un amigo fiel es poderoso protector; el que le encuentra halla un tesoro.
- Nada vale tanto como un amigo fiel, su precio es inalcanzable.
- Un amigo fiel es remedio saludable, los que temen al Señor lo encontrarán.
- El que teme al Señor es fiel a la amistad, y como fiel es él, así lo será su amigo.
- No abandones al amigo antiguo, que el nuevo no valdrá lo que él.
- (Es) Vino nuevo el amigo nuevo, cuando envejece es cuando se bebe con placer.
Este Abu tuyo, que escribe para ti estos tus recuerdos que más adelante quizás no podrás recordar, no puede explicarte mejor el tema, no es capaz de ello y ya no estará aquí para decirte las cosas de palabra, pero te querrá siempre más que a su vida que ahora ya no vale tanto, pero la tuya es más importante y tiene todavía un muy largo camino para andar, y desandar si es necesario, pues casi siempre hay oportunidades para rectificar lo equivocado.
POSTDATA.- Tampoco hoy te lo he dedicado a ti, pero era muy necesario decir todo esto y tu no estás aquí para ello, por eso lo hago yo en tu nombre. Lo demás ya lo sabes, siempre, siempre te llegará mi amor. Besos.
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